martes, 2 de diciembre de 2014

Pastelitos con arroz y pasas




Cuando una de mis hijas me vio haciendo los pastelitos de arroz, sin arroz, su cara fue pura expresión para seguidamente decirme “pues vaya, no lo entiendo pastelitos de arroz sin arroz”. Pensándolo bien no le falta razón, así que he desempolvado los viejos libros y apuntes de cocina que había por casa y encontré una receta deliciosa de pastelitos de arroz con leche, y además con pasas.



El arroz, uno de los cereales más importantes y más consumidos en nuestra dieta, es una fuente importante de salud para nuestro cuerpo. Ya que posee muchos hidratos de carbono que actúa como combustible en nuestro cuerpo, y además ayuda al correcto funcionamiento de nuestro cerebro. No contiene grasas dañinas, lo cual es muy positivo porque nos aporta mucho y nos resta nada. Además es rico en fibra y nos aporta mucha energía a la hora de entrenar o practicar algún tipo de deporte.

También hay que decir que existe una importante variedad de tipos de arroz: según su tipo de grano (largo, medio, corto), según su textura (glutinoso, aromático, rojo, negro), y según su proceso industrial (vaporizado, precocido).
  

Ingredientes

2 puñados de arroz redondo (es el más apropiado  para nuestra receta)

172 litro de leche

100 grs de azúcar

2 huevos

16 obleas tipo de las de hacer empanadillas

1 cucharada de harina

1/2 vaso de nata montada

100 grs de pasas de corinto

1 ramita de canela




Elaboración


Primero vamos a cocer el arroz en la leche con la ramita de canela, las pasas y el azúcar. Lo vamos probando de vez en cuando y cuando lo notemos tierno lo retiramos del fuego y lo dejamos enfriar.


Mientras se enfría el arroz, vamos a ir preparando el molde y las obleas, para ello lo untamos con mantequilla y espolvoreamos con la harina. Colocamos las obleas y lo horneamos unos 10 minutos. Luego retiramos y dejamos también que se enfríe.


Separamos las yemas de las claras de los huevos, con la  batidora de varillas montamos las yemas y por otro lado las claras. Mezclamos las yemas y la nata, ahora vamos a  agregar las claras pero lo vamos a ir mezclando suavemente. Cuando ya hemos hecho todo esto añadimos el arroz con leche y lo removemos. Ahora vamos a verter toda la mezcla sobre las obleas.

Después lo introducimos en el horno, y como siempre os digo, el tiempo de cocción depende un poco del horno que tengamos, pero hay que hornearlo a 175ºC y el tiempo más o menos 25 minutos.



Ahora solo queda probarlo, para que podáis decir que sabéis hacer pasteles de arroz con arroz, y de verdad, espero que os gusten.



viernes, 21 de noviembre de 2014

Bacalao Ajoarriero



En mi casa, no es que nos emocione comer pescado, pero es un alimento esencial en el crecimiento y desarrollo de los más pequeños. Así que de vez en cuando tenemos que preparar algún plato que otro.


La verdad es que a mis hijas el pescado que más les gusta el bacalao, de hecho siempre que le preguntaban decían que ellas solo comían bacalao. Ya sabéis la inocencia de los niños, y de eso nos aprovechamos las amatxus a veces, porque si la merluza les parecía bacalao, y si encima la comen sin protestar pues mejor que mejor. Para que vamos a desengañarles.
 Yo suelo comprar colitas de bacalao salado y luego las desalo para cocinarlas, unas veces con patatas, otras en ensalada aunque para esto me gusta más el desmigado.



El Bacalao salado es un alimento rico en fosforo, lo cual nos ayuda a mantener en mejor estado nuestros huesos, y nuestros dientes. Nos ayuda a lograr una mayor resistencia física y a mantener también en  forma nuestro cerebro.

Además de todo esto, es muy bajo en grasas y posee una gran cantidad de proteínas, lo que le hace ideal para el desarrollo muscular, y se convierte así en un alimento muy importante durante el embarazo y también la infancia.

Como curiosidad sobre este pez, os diré que es característico de los mares fríos, suele nadar por las profundidades, y que las mayores de concentraciones de ellos  se suelen encontrar en el mar de Barens, en la zona cerca del Ártico.


Como hay que desalarlo antes de comenzar a cocinar, el plato requiere preparación previa, porque tenemos que sumergir las piezas en agua fría  durante 48 horas y cambiarla tres veces al día. Es muy importante que el agua este fría porque así, las piezas y la carne del pescado, se mantendrá tiesa y no se abrirá. Durante el tiempo que realizamos la desalación siempre tenemos que mantener el pescado en la nevera.


Ingredientes

5 tajadas de bacalao

1 cebolla

1 pimiento rojo

2 pimientos choriceros,

8  dientes de ajo

2 patatas

1 guindilla tipo cayena (si gusta picante)

Aceite, sal,

Salsa de tomate



Elaboración.


Vamos  a sacar la carne a los pimientos choriceros, para ello los ponemos a cocer durante unos diez minutos. Luego los abrimos y con una cucharita les sacamos la carne, la vamos a reservar para más tarde.

Pelamos los ajos, la cebolla y el pimiento rojo, Los picamos lo más fino que podamos y los ponemos a pochar en una cazuela con un chorrito de aceite bien caliente. Primero ponemos los ajos, cuando estén doraditos pero no quemados la cebolla, le echamos sal y tapamos. Cuando este pochada ponemos el pimiento rojo y volvemos a tapar.

Mientras esto va pochando, vamos a pelar las patatas, las lavamos y después vamos a cortarlas en lascas.
Por si no sabéis o no lo habéis oído nunca, cortar en lascas es cortar en trozos alargados y finos.

Una vez que hemos hecho esto, echamos las lascas de patatas en la cazuela donde tenemos pochando la verdura, lo sazonamos y lo dejamos rehogar.
 Después vamos a añadir la guindilla, la carne de los pimientos choriceros y la salsita de tomate. Lo mezclamos todo bien y lo dejamos cocer. 

Durante el tiempo que dura la cocción de la patata junto con las verduras, vamos a ir preparando los trozos de bacalao. Esta vez he elegido  lomos, así que debemos partirlos en lascas, al igual que las patatas. Lo único es que si lo compráis desmigado, ya tenéis medio trabajo hecho. A continuación añadimos las lascas de bacalao a la cazuela y lo dejamos cocinar durante 5 o 10 minutos, no más, para que se mezclen bien los sabores y los aromas. ¿No os huele delicioso?




Espero que lo probéis, y disfrutéis de este rico plato. Además de ser sencillo, es un plato que  tiene su origen en los arrieros que marchaban por la zona de Bilbao y Zaragoza, porque tenían que prepararlo de víspera y normalmente a la vera de los ríos, poco a poco se fue colando entre posadas y ventas, hasta llegar a los restaurantes. Espero que hoy haya logrado introducirlo en vuestras cocinas.